Entrevista a Súa Pluma

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MAKU-SAMBA en su afán de encontrar lo auténtico descubre a SÚA PLUMA e impresionados por lo delicado y hermoso de sus trabajos artesanales decide hacerles una entrevista, para conocerlos y saber más de ellos. SÚA PLUMA lo conforman Alberto Figueroa Y Miriam Robles, jóvenes emprendedores y admiradores de la belleza que nos aporta la naturaleza.

¿Cómo nace Súa Pluma?

Súa Pluma nació de lo mucho que nos gustaban las plumas. Yo andaba coleccionándolas y gastando dinero en los pocos pendientes de plumas que encontraba, se me rompió uno el mismo día de comprarlo, ante mi desesperación, Alberto me dijo que no era difícil, que lo podíamos hacer nosotros mismos. Nos hizo ilusión la idea y comenzamos a planear dónde conseguiríamos las plumas.

Nunca habíamos hecho nada artesanal, aunque a Alberto siempre se le ha dado muy bien trabajar con las manos. En principio fue eso, algo personal para consumo propio y al final descubrimos que gustaban y lo reconfortante que era hacerlo uno mismo, con cuidado y poniendo a prueba nuestra creatividad.

¿Por qué plumas?

La elección de trabajar con plumas vino del asombro que nos provocaba la belleza innata de la naturaleza. Y porque Miriam era una adicta y no le resultaban fáciles de encontrar. A día de hoy cada vez que vamos en su búsqueda nos siguen sorprendiendo los diseños tan bonitos, perfectos y los colores que lucen las aves en su plumaje.

¿De dónde obtienen las plumas?

Se nos ocurrió ir por diferentes granjas de los alrededores de Madrid que tuviesen aves y preguntar qué hacían con las plumas. Ellos las tiraban, así que les pedimos ayudarles un poco a recoger las jaulas llevándonos algunas de las plumas que las aves desprendían cuando mudaban. Ahora ya nos conocen y están acostumbrados a que pasemos por allí y les regalemos alguno de nuestros pendientes como muestra de agradecimiento y para que vean lo que hacemos con ellas.

¿Que has aprendido trabajando con plumas?

Además de que es un material delicado, que tenemos que tratar con mucho cuidado para no estropearlo, es a la vez muy resistente, pues aguanta firme en el plumaje de las aves en cada una de sus circunstancias, hasta que se desprenden. Pero sobre todo hemos aprendido que no es necesario alejarse de los recursos puramente naturales y respetuosos con nuestro entorno para elaborar productos estéticos. Nos reconforta la idea de reutilizar un material natural, que procede directamente de nuestra fauna y no procesar otros artificiales que puedan generar nuevos residuos.

En cuanto a la artesanía hemos aprendido el valor que tiene que cada pieza posea una carga energética personal, pues elaboramos cada producto pensando en que pueda gustarle a quien lo elija, dedicándole tiempo hasta que queda perfecto, como si cada diseño fuese elaborado para alguien especial para nosotros.

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