Descripción
Esta pieza tiene algo de ritual y algo de paisaje. El aro dorado y la media luna que lo corona aportan un punto de luz, como ese brillo que aparece justo antes de que el cielo oscurezca del todo.
Debajo, el tejido de macramé negro forma una especie de entramado que recuerda a las raíces entrelazadas bajo la tierra: firme, silencioso, sosteniendo todo lo que cae por debajo.
Desde ese aro central descienden múltiples plumas en tonos oscuros y neutros, que aquí evocan más que plumaje: sugieren las fibras largas de ciertas plantas silvestres o los mechones secos de juncos que se mueven al borde de un río. Algunas líneas son rectas, otras se curvan ligeramente, como si cada una llevara su propio ritmo, creando una caída larga y elegante.
El conjunto tiene una presencia marcada, pero no agresiva. Es como llevar un retrato de noche serena, con sus texturas, sus sombras y ese brillo suave que aparece cuando la luz se refleja en los detalles justos.
Una pieza que acompaña con fuerza misteriosa , como esos elementos naturales que parecen frágiles pero sobreviven a todo.
Te llegará a casa envuelto en un envase hecho a mano con materiales reciclados.
Plumas libres de sufrimiento animal.
Venta individual.








