Descripción
Cuando descubrí que existían las plumas granates, casi de muero de alegría.
Son de turaco, y a lo largo de mi trabajo en esta quimera, he tenido muy pocas. Por eso decidí que se merecían exclusividad. Lucir solas, acompañadas nada más que de una cadena dorada.
El granate es mi color; romántica empedernida, amante de las noches de vino y besos.
Hay poco más que añadir, porque estas plumas son tan especiales, que hablan por si solas.
Te llegará a casa envuelto en un envase hecho a mano con materiales reciclados.
Plumas libres de sufrimiento animal.
Venta individual.
Medida: 13,5 cm








